Día 1: Conoce tus cosas

Pretende por un minuto que empezaste una compañía llamada “TU, Corp.”, y es tu trabajo administrar cada centavo que entra a la compañía. Si tu administras el dinero para “TU, Corp.”, de la misma manera que administras tu dinero personal hasta el día de hoy, ¿Te despedirías?

¡Duele!, Esa es una pregunta difícil, pero es necesaria. Eso es porque en realidad estas encargado de manejar unas finanzas importantes. Tal vez no seas un Director Financiero de una compañía grande, pero eres responsable de administrar el dinero que Dios te está confiando, y eso es aún ¡más importante!

Entonces, ¿cómo te aseguras de que “TU, Corp.”, permanezca en una base financiera sólida? Primero, ¡tienes que conocer tus cosas!

Verás, el dinero está activo. Siempre está en movimiento, siempre fluyendo de una cosa a otra. Eso lo hace realmente difícil de administrar, pero tienes que de tomar el control. El dinero siempre se va de aquellos que no lo administran hacia aquellos que si lo hacen. La parte más grande de administrar es simplemente saber qué es lo que tienes y que estás haciendo con eso.

Proverbios 27:23 NTV nos reta a “Mantente al tanto del estado de [tus] rebaños.” En los tiempos antiguos, los rebaños y mandas eran una moneda común. Eran la medida de la riqueza personal y el fundamento para la herencia familiar. Los individuos que querían construir riquezas sabían todo lo que se tenía que saber a cerca de sus cosas.

No es diferente ahora. Si quieres experimentar paz financiera, tienes que aprender a administrar lo que tienes. Tienes que empezar un presupuesto basado en cero en papel, con propósito, al inicio de cada mes. Tienes que salir de deudas, tienes que empezar un fondo de emergencia de tres a seis meses para mantenerte fuera de “estado de crisis.” Tienes que ahorrar e invertir ahora, para que tengas seguridad en el futuro.

El dinero es como un caballo pura sangre. Cuando está entrenado apropiadamente, combina la belleza y el poder como algunas pocas cosas en la tierra. Pero si se deja solo, se hace salvaje y aun hasta peligroso.

Asegúrate de saber cómo están tus rebaños y pon atención a tus manadas. Si no manejas bien tu dinero, ¡la falta de dinero siempre te va a manejar a ti!