Día 9: La Tortuga gana

He sido bendecido al aprender de una gran variedad de sabios individuos. Me encantan estas oportunidades y siempre trato de sacar el mayor provecho de ellas. Incluso, me llevo papel y lápiz para anotar las ideas importantes. La manera en que lo veo, dejas de crecer en el momento que dejas de aprender.

Un día, estaba pasando tiempo con un hombre bien exitoso. Digo, ¡este hombre era un billonario! Durante la comida, le hice la pregunta que le hago a muchas personas ricas: “¿Qué es lo que tengo que hacer hoy, para me acerque a donde tú te encuentras en tus finanzas y en tus negocios?”

Ahora, este era un hombre de Dios quien ha tenido una muy buena relación con Dios por mucho tiempo, así es que su primera respuesta no me sorprendió – da generosamente. Casi todas las personas ricas con las que he hablado, han enfatizado la generosidad y el dar es una de mis cosas favoritas que hago. Así es que, eso era algo que ya lo sabía.

Su segunda sugerencia fue leer un libro que garantizara que cambiaría mi vida. A mí me encanta leer, así es que estaba emocionado en cuanto a esta idea. Tenía pluma y papel listo para escribir el nombre del libro que transformaría mi vida. Dave, ¿alguna vez has leído el libro “La tortuga y la liebre”? me preguntó. ¿Qué? ¿un cuento? ¿Qué tiene eso que ver con mi riqueza?

Observando la mirada extraña en mi cara, mi amigo dijo, “Dave, vivimos en un mundo lleno de liebres. Todo mundo se encuentra corriendo, saltando de un lado hacia otro sin poner atención hacia donde van. Si quieres tener éxito, tienes que enfocarte y moverte despacio pero seguro.” Luego se inclina hacia mí y me da su mejor línea: “Cada vez que leo el libro, la tortuga gana.”

Creo que Salomón estaba haciendo una observación similar en Proverbios 21:5 La diligencia requiere paciencia y perseverancia. Es ser más tortuga que liebre. Pero, los atajos tomados a la carrera conducen a la pobreza.

Construir la verdadera riqueza es en realidad muy simple, quizás hasta un poco aburrida. Solo toma hacer las cosas correctas consistentemente. Quizás sea tentador correr como la liebre, pero no caigas en ese mito. La verdad es que, el construir riquezas es un maratón no una carrera rápida. Y en esta carrera, la tortuga siempre gana.